Ayer celebramos el final del curso del Aula de Internoviciado y del Aula de Vida Consagrada en la curia provincial de las Siervas de María, Ministras de los Enfermos. Fue un día de reencuentro y convivencia para dar gracias a Dios por todo lo vivido y aprendido durante estos meses.
La jornada comenzó con una evaluación por grupos, donde pudimos conversar, repasar el camino recorrido y poner en común nuestras impresiones y sugerencias para el futuro.
Después, nos unimos en la celebración de la Eucaristía. Fue el momento central del día, donde pusimos en manos del Señor los frutos de este curso y renovamos con alegría nuestra vocación y el deseo de seguir sirviendo a la Iglesia.
Para terminar, disfrutamos de un compartir fraterno, un rato largo y distendido de charla y convivencia que nos ayudó a conocernos mejor y a estrechar lazos entre todos.
Gracias por la acogida
Queremos agradecer de corazón a las Siervas de María su hospitalidad. Nos abrieron las puertas de su casa con una generosidad y un cariño enormes, haciéndonos sentir como en familia. Que el Señor les recompense su hospitalidad y esa entrega tan hermosa con la que sirven a la Iglesia cada día cuidando a los enfermos, abriendo las puertas de su casa con tanto cariño para apoyar la formación de la vida consagrada.
Ponemos en manos de la Virgen el descanso de estos meses y los frutos de este curso, pidiéndole que nos siga acompañando en el camino.














